Cómo gestionar tu montaña rusa emocional cuando eres emprendedor

como-gestionar-tus-emociones-cuando-eres-emprendedor

El otro día vi en Instagram este dibujo que describía cómo es un día típico en la vida del emprendedor:

un-dia-en-la-vida-del-emprendedor

Nada más verla, se lo envié a una amiga, también emprendedora.

Qué, ¿te suena?

¡Ostras! Patri, ese es mi día a día.

La gracia del asunto ya no es que ese dibujo ilustre cómo es un día típico de un emprendedor, sino que describe perfectamente lo que le pasa por dentro.

Y es que si un día en general puede tener sus altibajos, un día en la vida del emprendedor supone una verdadera montaña rusa emocional en la que todo es posible.

Como digo yo, un día en la vida de cualquier trabajador por cuenta propia es como un día en Inglaterra: puede llover, hacer sol, hacer frío, granizar, hacer calor y que salga el arcoíris.

Yo desde luego no te voy a negar: a mí ese sube y baja me gusta. Me da adrenalina.

Hace que mi día sea más emocionante.

Como en una montaña rusa, cuando no sabes lo que va a venir a continuación y sientes esa sensación de vértigo en tu estómago.

Pero también es verdad que por muy motivador que sea, ese constante malabarismo con la incertidumbre puede llegar a erosionar tu motivación y producirte un desgaste en el tiempo.

Y lo peor de todo, que acabe afectando a la habilidad más importante para convertirte en un emprendedor de éxito: lo constante que seas para seguir adelante y no tirar la toalla.

Porque éste es el punto crítico donde más empresarios suelen pinchar. Y también la diferencia entre un negocio de éxito y uno que prometía pero que nunca pudo llegar a ser…

Quiero ayudarte a suavizar esa montaña rusa y que conviertas esos picos emocionales, sobre todo los que te hacen polvo, en algo más parecido a esto:

lineas-redondeadas

 

La libertad

Una de las razones más extendidas a la hora de iniciar un negocio tiene que ver con el valor de la libertad.

Eso de no tener que trabajar para otra persona, de poder hacer lo que te gusta y te realiza como persona en la vida, cuando y donde quieras.

Para mí desde luego fue uno de los valores más importantes a la hora de tomar la decisión de montar mi propia empresa, hace ya dos años.

Hasta aquí muy bonito.

Ahora bien, esa libertad de horarios y de objetivos hace que la responsabilidad de gestionar y organizar tus recursos recaiga directamente sobre ti.

Siendo emprendedor: tú te lo guisas, tú te lo comes.

Y es ahí cuando la montaña rusa empieza a coger altura y velocidad.

Porque tus dotes gestionando esa libertad dependen de tu habilidad para saber medir cuánto auto-exigirte y hasta dónde, cuánto es suficiente, cuándo parar, o cuándo saber que ha llegado la hora de dedicarte a otros menesteres.

Ese es el verdadero reto a la hora de emprender: llegar a desarrollar una vara de medir justa, equitativa, razonable y sobre todo que te permita ser constante y mantenerte en el tiempo, sin morir en el intento.

 

El efecto idiotizador de las frases motivadoras

Para mí el no reconocer la responsabilidad que conlleva gestionar y organizar tus propios recursos se debe en parte al efecto idiotizador que provocan muchos mensajes de motivación de esos que comparten en las redes sociales.

En concreto me viene a la cabeza la frase que dice: Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un sólo día de tu vida.

Desde luego Confucio no tendría ningún problema encontrando ese equilibrio entre trabajo y tiempo libre, incertidumbre vs seguridad, familia vs emails pendientes.

No me malinterpretes: por supuesto que entiendo la intención de la frase.

Cuando haces algo que te apasiona, el trabajo deja de tener una connotación negativa y se convierte en algo que te ayuda a realizarte y a crecer como persona.

Pero eso no quiere decir que a uno se lo den todo hecho o que no haya que trabajar nunca más.

Y por trabajar no me refiero a la palabra de connotación negativa que, insisto, se la pones tú, sino al hecho de realizar una actividad física o intelectual para ganar dinero.

Es más, para mí montar tu propio negocio y mantenerlo conlleva un doble trabajo.

Por una parte, el saber gestionar tus recursos, tu tiempo y desarrollar esa vara de medir de la que te hablaba.

Y por otra, saber mantenerte a flote emocionalmente cuando estás teniendo el típico día negro donde te cuestionas si todo el esfuerzo y la inversión que estás haciendo valdrá la pena.

Esta segunda parte es la que tiene que ver con tu fortaleza emocional y tus habilidades para resignificar tus resultados y poder tomar las mejores decisiones.

Y eso, si me permites la falta de finura, es lo jodido del asunto y lo que para mí supone el verdadero trabajo (sin connotación negativa pero trabajo [o llámalo x] al fin y al cabo.

 

3 claves para suavizar tu montaña emocional

1# Planifica tus descansos

Uno de los errores más frecuentes de los emprendedores es no planificar los descansos.

Nos liamos a escribir en la agenda tareas y cosas que hacer, y ya si eso a la que acabemos, descansamos. ¡Ja!

Planifica qué horas del día vas a descansar o cuáles vas a ser tus días libres.

A mí me costó mucho tiempo darme cuenta que el tiempo que necesitaba en mi cabeza para hacer las cosas era mucho menor que lo que me llevaban en la práctica.

Durante mucho tiempo estuve usando una vara de medir incorrecta y pagué las consecuencias: 0 días libres, sin tener nunca tiempo para mí, agobiada, frustrada y agotada.

Ten en cuenta que emprender no es un sprint sino una maratón en toda regla. Y por eso tienes que mantener a raya tus descansos y no llegar al agotamiento.

Estar agotado y sentirte sin fuerzas es uno de los factores más desmotivantes que hay.

 

2# Ten en cuenta tus valores

Un deseo no es lo mismo que un objetivo.

Un objetivo a corto plazo tampoco es lo mismo que un objetivo a largo plazo.

Emprender y montar tu propio negocio forma parte del segundo tipo de objetivos. Y para esta categoría necesitas sacar toda la artillería que puedas para disparar y mantener tu motivación en el tiempo.

Créeme, la vas a necesitas.

Cuanto más claros tengas tus valores y más los integres en lo que haces, más fácil te resultará suavizar los picos de tu montaña rusa.

Porque estarás de acuerdo conmigo en que no te produce la misma sensación saber qué te ha llevado a emprender y por qué lo haces, que no saberlo.

Si no lo sabes, ten claro que el piñazo contra el suelo será mayor.

Así que integra tus valores personales en todo lo que haces y tenlos muy presente en tu negocio.

Serán tu cinturón de seguridad cuando estés en uno de los picos de bajada.

 

3# Practica tu pensamiento crítico

Lo más fácil cuando estás a 1000 por hora en plena montaña rusa, es dejarte llevar por la intensidad del momento y empezar a replantearte todo.

¿Y si no valgo para esto?

¿Y si mi negocio es uno de los que fracasan antes de los tres años?

¿Y si esto no es más que una buena racha?

Pero puestos a replantear, empieza por replantearte cómo formulas esos pensamientos en tu cabeza.

Cómo llegas a esas conclusiones.

En vez de frustrarte porque un posible cliente te ha dado un no por respuesta, trata de razonar cuáles han sido sus razones (o mucho mejor, pregúntale).

O si sientes que hoy no ha sido tu día, en vez de sacar el látigo y decirte que quizás esto no es lo tuyo (y ojo que ésta también puede ser una posibilidad), relativiza y quédate con la conclusión de que efectivamente hoy no ha sido tu día.

Punto.

No añadas más leña al fuego gratuitamente.

Piensa que lo que te genera la sensación no es lo que ha pasado sino tu interpretación de lo que ha pasado. Lo que ha pasado, ha pasado. El resto, el significado, se lo has puesto tú.

 

Conclusión

Ponerte por tu cuenta y emprender es una aventura en toda regla de la que yo personalmente no me he arrepentido ni un sólo día.

Como le escuché el otro día a un emprendedor de éxito, cuando te pica ese gusanillo ya no puedes parar.

El cambio de mentalidad que supone ese tú te lo guisas, tú te lo comes del que te hablaba es una de las sensaciones más increíbles que puedes tener en la vida.

Pero tu éxito o fracaso como emprendedor dependerá en gran medida de cómo gestiones esa montaña rusa emocional que conlleva ponerte por cuenta propia y empezar de cero.

De ahí que sea tan importante aprender herramientas y recursos que te ayuden a suavizar esos picos de bajada y a conocerte mejor a ti mismo.

En Aprendízate comparto un montón de información práctica y con los pies en la tierra para convertirte en tu propio motivador personal y que logres perseverar en el tiempo para cumplir tus metas.

Si quieres que te eche una mano y te ayude a construirte un buen cinturón de seguridad sin perderte la adrenalina, estaré encanta de tenerte en mi comunidad. Enjoy the ride!

 

 

Te regalo mi vídeo

‘3 estrategias probadas para cambiar el chip y recuperar tu motivación HOY’

Consigue mi curso gratis - Aprendizate.com

Conviértete en tu propio motivador personal

Porque la vida es mejor cuando se está motivado.

Te ayudo a convertirte en tu propio motivador personal y a que logres tus metas con más constancia y seguridad en ti.
Empieza por aquí

6 comentarios en “Cómo gestionar tu montaña rusa emocional cuando eres emprendedor

  • Interesante articulo, es cierto que las emociones juegan un papel muy importante en los proyectos, por eso es muy importante que pongamos a las emociones de nuestra aparte ademas de saber escucharlas.

    • Hola Ana! los estados emocionales juegan un papel fundamental en todo. Fíjate que afectan a la toma de decisiones que hacemos, a los objetivos, a la proyección que hacemos del futuro, autoimagen, etc. Por eso reconocerlas y saber cambiarlas, o escucharlas, como tú dices, es tan importante. Un abrazo!

  • ¡Hola, Patricia!
    Me ha encantado el artículo y cómo lo cuentas.
    Y es cierto que el tiempo en mi cabeza no es igual que el tiempo real. Y eso me ha ayudado a darme cuenta el ir llenando listas de cosas que creía que podía hacer en una mañana y ver como la maldita lista se arrastraba varios días… ¡parece un chiste pero es real!
    Y sí, me encanta que me recuerdes lo del descanso, porque entre que hago lo que me gusta y que tengo más tareas de las que puedo hacer ahora mismo, la tentación es recortar descanso.
    Y tienes toda la razón en que no me lo puedo permitir.
    Gracias por ese post,
    ¡Un abrazo!

    • Hola Carme! gracias por tu comentario, me ha hecho mucha ilusión viniendo de ti 😉 es que nos pasa a todos, lo de ir recortando los descansos y lo de medir el tiempo en la cabeza y en la vida real. Creo que nos viene genial recordarnos de vez en cuando que no somos infalibles y que lo importante es disfrutar de todo esto. Un abrazo enorme!

    • Cómo me alegro de lo que me cuentas! te entiendo perfectamente. Cuando uno está así y siente que encima no ha rendido nada, los bajos como tú dices están asegurados. Pero bueno, toda montaña rusa a veces baja y otras sube y me alegro de que mi post te haya servido. A seguir trabajando las emociones entonces! un abrazo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Te regalo mi vídeo

'3 estrategias probadas para cambiar el chip y recuperar tu motivación HOY'

3 estrategias probadas - Aprendizate.com

Te regalo mi vídeo

'3 estrategias probadas para cambiar el chip y recuperar tu motivación HOY'

3 estrategias probadas - Aprendizate.com

Te regalo mi vídeo

'3 estrategias probadas para cambiar el chip y recuperar tu motivación HOY'

3 estrategias probadas - Aprendizate.com