Qué es la ansiedad, por qué la sufres y cómo acabar con ella

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Hace unos meses se puso en contacto conmigo Carmen, una lectora de Aprendízate. En su email, Carmen contaba lo siguiente:

[…] a nivel personal sigo de bajón, ayer salí a correr por fin y me vino bien. Pero mi cabeza lo sigue viendo todo negativo, sigo con ansiedad a ratos, me veo muy “abandonada” siempre metida en casa, y con el verano que todo el mundo ha hecho sus planes, pues lo he notado más. Y es todo una cadena, pensamientos negativos, actitud negativa, autoestima baja… espero ir cambiándolo poco a poco, porque ya me estoy hartando…

Supongo que alguna de estas frases te serán familiares. Al fin y al cabo, quién no ha pasado por momentos de bajón en los que vemos todo negro, o nos vemos abandonados, pequeños e insignificantes.

Pues esto es lo que le sucedía a Carmen cuando me escribió este email contándome cómo se sentía y pidiéndome que trabajara con ella. Si te digo la verdad, releí el párrafo varias veces. Aquellas líneas mostraban muy bien el efecto que estaban teniendo sus representaciones mentales en las emociones que sentía.

A lo mejor puedes pensar: «Bueno, claro, es que si estás pasando por una mala época es normal acabar con ansiedad y sintiéndote depre».

Bueno, no lo sé. Yo sinceramente a estas alturas no sé que es normal y qué no lo es.

Ahora lo que sí te digo es que si vuelves a leer el párrafo de Carmen, te darás cuenta de una cosa: que su ansiedad no es tanto producida por la situación en sí sino por cómo ella se la estaba representando en su cabeza. Y si no fíjate:

  • Mi cabeza lo sigue viendo todo negativo
  • Me veo muy abandonada, siempre metida en casa
  • Pensamientos negativos

Esas representaciones generan:

  • Ansiedad a ratos
  • Autoestima baja
  • Actitud negativa

Las palabras de Carmen bien podrían ser las palabras de Pepe, Sonia, Lucas, María o Iñaki. Vamos, que ese párrafo tan pequeño pero tan ilustrativo bien podría la descripción de cómo nos hemos sentido todos en algún momento de nuestra vida.

Así que hoy voy a hablarte de la ansiedad y de lo que ocurre cuando lo ves todo negativo. Quiero que entiendas por qué a veces sientes ansiedad y qué hace que no consigas quitártela de encima. Pero sobre todo, quiero que empieces a darte cuenta de lo que puedes empezar a hacer para reducir la ansiedad.

 

Qué es la ansiedad

La ansiedad es un resultado. Fíjate que normalmente se la trata como una causa, como la razón de algo.

  • «Como tengo ansiedad, me da por comer» (la ansiedad me provoca comer)
  • «Cuando estoy ansiosa no puedo dormir»
  • «Cuando tengo ansiedad, acabo por abandonarme físicamente»

Así malamente lo vas a solucionar, créeme.

La ansiedad es el resultado de lo que ocurre en tu cabeza. Es la consecuencia de la película que te montas en tu mente, de cómo te ves, de lo que te proyectas. Es el resultado de lo que te representas… y de cómo te lo representas.

Esa consecuencia, la ansiedad, se hace presente en tu cuerpo en forma de sensación. Puede ser un peso en los hombros o un nudo en la garganta. Puedes sentir que tienes el estómago cerrado o como un puño en el centro de la tripa. Puedes sentir el pecho oprimido o una sensación de angustia.

En cualquier caso, todas esas sensaciones son el resultado de lo que pasa en tu mente, y a eso, le llamas ansiedad.

 

Por qué sufro ansiedad

La confusión que suele haber es que al pensar en ella como causa, crees que una vez la elimines desaparecerá el problema. Muerto el perro se acabó la rabia, claro.

Sí, por supuesto. Si desaparece tu sensación de ansiedad, claro que te sentirás mejor. Lo que pasa es que si no aprendes a identificar y cambiar lo que provoca tu ansiedad, la seguirás sufriendo. Porque recuerda: la ansiedad es un resultado.

En la medida que sigas proyectando esa misma película en tu cabeza, viéndote a ti abandonado y todo muy negro, la ansiedad seguirá estando porque es la consecuencia ‘natural’ de la calidad de tu representación mental. Cuando digo ‘natural’ me refiero a que si lo ves todo negro, lo incongruente sería que te sintieras bien.

Si tus pensamientos son negativos, tus sensaciones también serán negativas.

 

Ante una situación difícil lo normal es sentir ansiedad.

¿Te ha pasado alguna vez vivir una situación difícil o tener un problema y estar con otra persona que ha reaccionado mejor que tú o de forma distinta, ante la misma situación?

¿Si la situación ha sido la misma, por qué vuestra reacción no lo ha sido?

¿Qué es lo que está pasando para que a ti eso te cree ansiedad y a la otra persona le haya provocado otra respuesta emocional?

Tendemos a repetir como loros aquello de: «es normal sentirse así o asá», sin darnos cuenta de que lo que de verdad condiciona tu emoción es la forma en la que la estás viendo y viviendo algo en tu cabeza.

Cuando le pregunté a Carmen que si había hecho algo para sentirse mejor últimamente como ir a correr (me dijo que le gustaba), salir a dar un paseo o quedar con amigos, me dijo que no había hecho nada. La razón era la ansiedad que sentía, y eso le hacía no tener ganas de nada ni de ver a nadie.

Carmen intentaba sentirse mejor pero sin cambiar ninguno de los elementos que le provocaban precisamente esa ansiedad.

No es que Carmen no pudiera; es que no sabía cómo hacerlo.

 

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¿Qué haces para sentir ansiedad?

— «Carmen, ¿qué haces para sentir ansiedad?»

— «¿Cómo que qué hago…?»

— «Sí mujer, que qué haces en tu cabeza… en qué piensas o qué te dices…»

— No, nada… no me digo nada… solo que lo veo todo muy negro y pienso que todo el mundo está por ahí, de vacaciones, y me veo sola aquí…»

Touché.

 

Cómo empezar a disminuir tu ansiedad

1# Cambia la película que te montas en tu cabeza

Puesto que la ansiedad es una consecuencia de lo que te representas en tu cabeza, la solución pasa por cambiar las características de la película que estás viendo. Y no, no es una capacidad sino una habilidad.

Así que te propongo un ejercicio:

Cierra los ojos y piensa en la última vez que te sentiste súper motivado. Ya sabes, aquella vez en la que te sentías imparable y con ganas de comerte el mundo.

Una vez lo hayas hecho, quiero que amplíes esa película que ves, que aumentes el color, el brillo, la saturación. Quiero que te concentres en la agradable sensación que empezarás al sentir y que hagas lo mismo con ella: que la aumentes y la intensifiques.

Verás el efecto que eso tiene en ti y cómo tu ansiedad merma considerablemente. Repite el ejercicio tantas veces como puedas. Verás los resultados.

2# No esperes a sentirte mejor para ponerte en marcha

Cuando trabajé con Carmen, a parte de realizar ejercicios de visualización con técnicas de PNL en las sesiones, le insistí mucho en la importancia de pasar a la acción y de no esperar a que la situación mejorase para empezar a salir.

Si esperas a que se dé una condición (sentirte mejor o con menos ansiedad) para hacer algo, tienes todas las papeletas para hacer de tu mejora un proceso mucho más lento.

Piensa esto: tu bienestar no es negociable. No te hagas un flaco favor negociando y trapicheando con tus emociones.

  • «Cuando me sienta con ganas, saldré a la calle».
  • «Cuando me sienta con energía, haré tal o cual cosa».

De verdad, no pongas condiciones a tu bienestar. Porque, de hecho, el mecanismo en tu cerebro funciona a la inversa:

Ponte en marcha. Empieza a hacer cosas que te permitan distraerte un poco y dejar de visualizar la misma película de mierda en tu cabeza, y ya verás como te sentirás mejor.

Es lo que te pasa cuando te sientes agobiado por algo y sales a dar una vuelta. ¿Verdad que luego lo ves todo un poco distinto? ¿Por qué ocurre eso? Pues porque te has permitido cambiar de canal en tu cabeza, visualizar y pensar en otras cosas y como consecuencia, el efecto en tus emociones ha cambiado. Pura congruencia.

 

Conclusión

La ansiedad, al igual que la depresión, la alegría, la motivación o la desmotivación, son consecuencias. Es la etiqueta final que le colocas a una sensación que tienes, producida por la película que te montas en tu cabeza.

Siempre insisto mucho en la importancia de saber distinguir entre lo que de verdad es una causa y una consecuencia.

¿Por qué? Pues porque si tratas algo como una causa cuando en el fondo es la consecuencia de algo, tendrás menos probabilidades de acertar con la solución que apliques.

Es como tratar un dolor de cabeza: puedes tomarte algo para aliviar el dolor y ya, o puedes plantearte qué lo está provocando (demasiadas horas en el ordenador, el estrés, algo que te preocupa, la falta de sueño, una resaca, etc).

Lo importante es saber que tu bienestar no es negociable. Y que esperar a que todo vuelva a ser como a ti te gustaría para empezar a sentirte mejor es hacerte el peor de los favores.

A raíz de mi trabajo con ella, Carmen no solo consiguió mandar a la porra la película que le hacía sentir mal, sino que aprendió algo más: a darse cuenta de que la intensidad y el tipo de respuesta emocional, lo elige ella.

¿Cómo suele ser tu película cuando sientes ansiedad o cómo es tu sensación?

 

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2 comentarios en “Qué es la ansiedad, por qué la sufres y cómo acabar con ella

  • Yo hasta hace un par de semanas sentía mucha ansiedad. Actualmente estoy tomando medicación para bloquearla, pero tengo claro que quiero conseguir herramientas para poder gestionarla o evitarla sin tomar medicamentos. Leo tu artículo y, si, para otros casos parece que se ve claro, pero no para el mío propio. Llevo muchos años queriendo cambiar de trabajo, porque no me gusta, no me siento bien, ya no quiero aprender cosas nuevas allí, no me gusta ir a una oficina donde apenas hablo con la gente (los informáticos son unos asociales, yo trabajo en Málaga y mis compañeros de proyecto, en Madrid, por lo que la comunicación no es tan fluida y animada como cuando estáis en la misma oficina). Yo siento que pierdo mi tiempo allí, que podría hacer algo que me llenara más, ahora lo único que me ata es el sueldo, que no es que sea mucho pero me da para mis cosas… En ese trabajo ya he tenido otros altibajos de depresión y ahora ansiedad… Y he decidido pedir una excedencia… No aguanto más. Sé que en el fondo el problema no es el trabajo, soy yo, y que seguramente en otro trabajo también me agobiare, por eso quiero hacer la excedencia y dedicarme a MI de una vez por todas, a relajar mi mente, a conseguir herramientas para controlar mis neuras… Muchas gracias por este gran blog. Un saludo

    • Hola Carmen! muchas gracias por tu comentario. Te animo a que busques el hacia dónde quieres dirijirte y también que aunque dispongas de poco tiempo ahora por ese trabajo que tan poquito te motiva, trates de sacar huecos para ti para dedicártelos. Cualquier momento puede ser bueno para ello y a veces puedes llegar a una conclusión más útil en 5 minutos que en dos días. Ánimo y un abrazo grande!

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