Por qué no consigo lo que me propongo por mucho que lo intente

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Ya te he mencionado en más de una ocasión que antes de lanzarme a la ventana de los blogs, me dedicaba a dar a conocer Aprendízate a través de cursos y conferencias. Entre el año pasado y éste me recorrí Madrid hablando sobre la PNL y sobre cómo funciona la motivación personal.

Después de cada charla había un turno de preguntas en el que los asistentes me hacían sus comentarios o dudas. Una de las preguntas más frecuentes era la de cómo se descubre el propósito de la vida, de lo que ya te hablé hace unos meses.

La segunda pregunta más popular estaba relacionada con la frustración que se siente cuando uno, por más que quiera y que lo intente, no logra conseguir lo que se propone.

 

«Patri, no consigo lo que me propongo»

Así que en esta entrada quiero ayudarte a despejar tus dudas y a que entiendas por qué no consigues lo que te propones. Muchos lo llaman no tener fuerza de voluntad. Otros, no saber perseverar ni ser constante.

El caso es que le pongas la etiqueta que le pongas, lo que está claro que si abandonas tus metas a mitad de camino es porque algo está fallando en alguna parte.

Y eso es precisamente lo que te voy a explicar ahora mismito.

Pero antes, y para asegurarme de que, como yo digo, hablamos el mismo idioma, déjame hablarte de dos creencias fuertemente promocionadas, y que yo creo que lejos de ayudarte a sentirte mejor te joroban más de lo que tú crees.

 

 

Dos creencias que te hacen más daño de lo que piensas

1# Tú puedes conseguir TODO lo que te propongas

Lo sé. Suena genial. La varita mágica convertida en una frase hipnótica: tú puedes conseguir toooodoooooo lo que te propongassssss (no sé por qué pero en mi cabeza suena con eco, hehe).

Pues no, no voy a ser yo la que te diga que puedes conseguir todo lo que quieras, ni que con querer las cosas es suficiente para poder lograrlas.

Sé que suena super guay y da mucho caché. Pero no seré yo la que te diga que si tienes 50 años puedes meterte a bombero si te lo propones, o que yo con mi metro cincuenta y pico de altura puedo entrar en el equipo de baloncesto de la selección española.

No sé si será del todo imposible, pero yo desde luego, prefiero mantener los pies en la tierra y no ir de súper nada porque no lo soy.

Entonces, ¿de qué objetivos estoy hablando? Pues hablo de todos aquellos que aún teniendo todo o casi todo a tu favor, no consigues lograrlos y no sabes muy bien por qué.

Te estoy hablando de aquellas metas que llevas mucho tiempo postergando como dar el paso ese que no te atreves a dar, empezar un nuevo hábito o hacer algo que sabes que te beneficiaria.

Te estoy hablando de aquellos objetivos que por más que lo intentes, no logras conseguir. Y aquí viene la segunda creencia que nos han vendido.

2# Tú sigue intentándolo y tarde o temprano lo conseguirás

Déjame hacerte una pregunta: Si cuando intentas lograr algo siempre lo haces de la misma manera, ¿en el fondo crees que lo estás intentando tantas veces? Si no lo tienes muy claro, ya te lo digo yo: la respuesta es NO.

Me estoy acordando de lo que me contaba una amiga el otro día. Me decía que todas las mañanas hay atasco para ir a su trabajo y que por mucho que intenta que no le afecte, siempre acaba frustrada y llegando de mal humor al hospital donde trabaja. Su desesperación, claro, viene del hecho de intentarlo una y otra vez. Pero lo que mi amiga no entendía es que siempre lo intenta de la misma forma. Y por tanto, siempre obtiene el mismo resultado.

Si siempre haces las cosas de la misma manera, realmente lo único que estás haciendo es aumentar el número de intentos, no cambiar los resultados.

Así que a partir de ahora, pon la balanza y la estadística a tu favor. Inténtalo el suficientemente número de veces, sí, pero hazlo de distintas formas.

 

La razón por la que no consigues lo que te propones

Aclarados estos mitos, paso a explicarte de forma lógica y sencilla por qué no logras conseguir lo que te propones. Lo voy a hacer además con el ejemplo que siempre utilizo en mis cursos y charlas, a lo Patri’s way.

Imagínate que tu objetivo (mejorar tu autoestima, dar ese paso que no te atreves a dar, cambiar de trabajo, etc), está en el centro de una diana.

Y ahora imagínate que todos tus pensamientos, creencias, emociones, sensaciones y acciones son las flechas que utilizas para lanzar hacia ese centro de la diana. Lo ves, ¿no?

Vale. Pues el juego es este: si quieres conseguir tu objetivo tienes que lanzar y apuntar todas las flechas hacia la misma dirección y hacia ese mismo punto. ¿Por qué? porque a poco que desvíe su trayectoria una de las flechas, entonces ya no lograrás con el mismo éxito conseguir tu objetivo.

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Es un ejemplo muy tonto, pero muy gráfico. Verás cuando te planteas un objetivo, tú te lo planteas y ya. En muchos casos y con suerte te harás un plan de acción y diseñaras objetivos intermedios, pero la cosa ya lo sabemos, no suele pasar de ahí.

De lo que no te das cuenta es de que cuando te planteas conseguir algo, en realidad estás poniendo a trabajar toda una maquinaria formada por tus pensamientos, creencias, sensaciones, valores y acciones. Y dependiendo de si todos esos engranajes funcionan o no a la par y encajan unos con otros (yo me lo imagino como las ruedas dentadas de dentro de un reloj), tus resultados a la hora de lograr algo serán más exitosos o menos.

Es decir, que si quieres dar en la diana (=conseguir tu objetivo), has de apuntar y lanzar todas las flechas en la misma dirección. Porque en el momento en que alguna de esas flechas vaya en la dirección opuesta, tu motivación y tu confianza en esa meta se verá afectada.

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1# Pensamientos

Es todo aquello que pasa por tu cabeza. Lo que te dices, lo que te imaginas, la película que te montas, el pepito grillo que escuchas.

2# Creencias

Todo aquello que crees. Las creencias son las raíces de tu mapa mental, aquello que das como verdadero y que nunca te planteas porque «es así». La importancia de las creencias radica en que condicionan tu perspectiva de la realidad y el significado que le das a las cosas. En la entrada anterior te hablé de hasta qué punto mi creencia de que era mala en matemáticas condicionó no solo mis años de estudiante, sino también mis resultados en los exámenes.

3# Sensaciones corporales

En PNL se trabaja mucho con las sensaciones que tienes cuando piensas en algo. No es lo mismo pensar que tienes que hacer algo y que eso te provoque una sensación molesta como un nudo en la garganta o algo muy pesado en los hombros, que sentir una sensación de ligereza y bienestar.

4# Emociones

Dependiendo de cómo sean esos pensamientos y de tus sensaciones corporales, le pondrás la etiqueta de una emoción u otra a eso que sientes.

5# Valores

Qué poquito se habla de los valores y qué importantes son. En la medida en que aquello que quieres conseguir vaya alineado con tus valores, te será más fácil lograrlo.

6# Acciones

Son el resultado final, la decisión materializada que tomas. Por cierto, no hacer nada, también es una acción.

 

Cómo empezar a conseguir lo que te propones

Hay una idea muy básica y lógica pero que por eso mismo se suele pasar por alto el 99% de las veces: si quieres cambiar algo, primero tienes que darte cuenta de cómo estás haciendo lo que estás haciendo

Si de repente tu coche una mañana no arranca, empiezas por ver dónde puede estar el problema, qué está provocando que no arranque. Si haces una receta nueva y el resultado final es desastroso, empiezas a repasar mentalmente todos y cada uno de los pasos que has dado para ver qué has hecho mal.

Pues esto de conseguir lo que te propones es lo mismo: si quieres empezar a cambiar tus resultados y conseguir aquello que quieres, es fundamental que te pares a analizar cómo estás haciendo lo que estás haciendo. Tienes que darte cuenta de qué flecha es la que está yendo en dirección contraria y en qué momento sucede eso.

Tienes que ver dónde está el pinchazo que descoloca lo demás.

Créeme, te entiendo perfectamente. Cuando uno está mal o perdido lo primero que quiere es solucionar el problema cuanto antes y que todo vuelva a estar bien de nuevo. O hacer como que aquí no ha pasado nada.

Pero por suerte o por desgracia, las cosas no funcionan así, y mucho menos el tema de la mente.

Antes de frustrarte y de conformarte con la excusa de que ya lo has intentado muchas veces, analiza primero hacia dónde están apuntando tus flechas.

Comprueba en qué momento se tuerce la cosa y cuál de esas flechas es la que tira en la dirección opuesta y hace que se desmorone lo demás. Créeme, conformarte con decir que no tienes fuerza de voluntad es la opción más fácil.

Darte cuenta de cómo estás haciendo lo que estás haciendo es sólo el primer paso.

El segundo paso, claro, es cambiar eso que no funciona y volver a dirigirlo en la misma dirección que tu objetivo.

Recuerda que en la medida en que tus pensamientos, creencias, sensaciones, emociones, valores y acciones estén alineados con ese objetivo, te será mucho más fácil conseguirlo.

En este artículo mi objetivo era hablarte de ese primer paso, explicarte la razón por la que no consigues lo que te propones.

Para ayudarte a cambiar esos resultados y a redireccionar las flechas hacia tus objetivos, te animo a que sigas leyendo Aprendízate con asiduidad y a que no pierdas todas las novedades que estoy preparando a partir de enero.

Y ahora te toca a ti: ¿Cuál de las flechas crees que te está impidiendo conseguir lo que quieres actualmente?

 

 

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7 comentarios en “Por qué no consigo lo que me propongo por mucho que lo intente

  • Hola Patricia,
    agrego la idea de que si analizaron lo que hacen, y buscan corregir pero continúan con los mismo resultados, busquen ayuda. Porque otra persona puede tener otra perceptiva y te ayude a identificar eso que no ves. A veces nos enfocamos tanto en algo que no podemos ver lo evidente para otro. Por eso, recomiendo que busquen a una persona que no tenga nada que ver con tu proyecto u objetivo y que le pregunte que cree que haces mal. Personalmente me he sorprendido por cosas evidentes que no lo lograba ver y otros si.

    Gracias por el articulo y el tiempo que dedicas en tus vídeos. Un saludo

    • Hola Hernan. Muchas gracias por tu comentario.Efectivamente, buscar ayuda es muy importante porque efectivamente, te ayuda a ver y analizar la perspectiva desde otra situación. De hecho, eso es lo que hago en Aprendízate, ofrecer mi ayuda para todas aquellas personas que quieran abrirse y opciones y no sepan cómo. Muy interesante tu blog por cierto. Un gusto saludarte y un abrazo!

    • ¡Hola Clara! Encantada de saludarte. Quiero que sepas que me hace especial ilusión tu comentario, pues es justamente uno de los puntos que defiendo en Aprendízate: fuera súper poderes y más congruencia. Por cierto, muy chula tu web y tus saquitos. ¡Un abrazo grande!

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